domingo, 2 de mayo de 2021

En mi vida, Carlos Framb (poeta colombiano)


Por lo menos un instante

he sido ya todos 

los hombres:

he sido el agua, la sed, la desnudez, el llanto.


Llega un momento cada noche

en que ya sólo deseo algo blando

dónde rendirme y desaprender el Universo.


Anudando mis dispersos instantes de gozo

podría formarse una estación

plena de vendimia.


He visto a toda grandeza asumir

una mínima dimensión de lágrima

—ante una tumba—.


De la naturaleza humana he aprendido

que la pureza de un hombre hay que medirla

en su peso exacto de cristal y barro.


La sangre de mi cuerpo sabe

que nuestros dioses verdaderos son aquellos

a quienes ama nuestra carne.

El fondo de mi alma sabe

que no podemos aspirar a otra salvación

que a la de la tersura de una piel.


Y he de resignarme —a falta de un verbo

que conjugue al hombre en lo eterno—

a escribir estas efímeras palabras.



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